29/05/2026
¿Y si la inmigración no fuera, como tantas veces se plantea, un riesgo de perder la identidad, sino justo la oportunidad de recuperarla? Con esa pregunta de fondo, Jaume Llenas propone mirar el fenómeno migratorio desde una perspectiva bíblica y no desde la "mente secular" que con frecuencia captura también a los cristianos. Su tesis es clara: la migración es un paradigma de nuestra relación con Dios y de cómo el pueblo de Dios está llamado a relacionarse con la sociedad.
A lo largo de la reflexión recorre las Escrituras para mostrarlo: el ser humano invitado a salir del Edén y extender el santuario (Génesis 2), la dispersión de Babel que devuelve al hombre a su llamado original, el llamamiento de Abraham a dejar Ur y depender únicamente de Dios (Génesis 12), la peregrinación por el desierto tras la salida de Egipto, el exilio en Babilonia y, ya en el Nuevo Testamento, la identidad del creyente como extranjero y peregrino. La conclusión es una invitación pastoral: no establecernos tanto en esta tierra como para perder la dependencia de Dios, recordando que nuestra verdadera posesión es el reino de Dios. Una reflexión dentro de El pulso de la vida.